Manola ...lo mío, lo mío.
Noviembre, 2009
Otro que muerde el polvo..
Con tristeza vimos que Manola, Lo Mio, Lo Mio cerró sus puertas. Este es otro restaurante que desafortunadamente no logró sobrevivir a pesar de tener una envidiable ubicación.
Suponemos que la inconsistencia en la calidad del servicio y los alimentos, así como una promoción inadecuada fueron las causas.
Pocas cosas me dan tanta tristeza como ver que un negocio fracasa.
Ojalá que haya mejor suerte para los próximos inquilinos. Estaremos al pendiente.
Yo mero.
1 de julio, 2009
A petición de nuestr amigo Vinicio, quién trabaja en Manola, regresamos a comer y a pasar una tarde con ellos. La verdad es que me sorprendí gratamente y hay muchas cosas que cambiaron positivamente. Para empezar, comimos muy rico y nos atendieron de maravilla. Lo que más me gustó fue la recomndación de Pablo, un pollo relleno de champignones como no me había comido en otro lugar...
El lugar está excelente para echar la copita por la tarde, ir a cenar o de plano simplemente a comer. Tienen nuevas pantallas para ver los partidos de futbol y a veces hay paquetes especiales. Hazte miembro del portal para recibir estas y otras promociones.
Recomendación: Manola ya es lo mio.
Domingo 8 de marzo, 2009
He caminado frente a este restaurante por lo menos unas 500 veces en mi ir y venir por la Condesa. Manola, se encuentra en una ubicación privilegiada justo en la esquina de Tamaulipas y Michoacán, a un lado del famoso y pequeño Pizza Amore.
Es un lugar muy bien decorado donde tienes la opción de tomar una mesa para fumadores sobre la banqueta o en el interior. Es cómodo un sitio cómodo y agradable que llama la atención al pasar. Sin embargo, he notado que con frecuencia hay muy poca concurrencia. Mientras nosotros comimos, sólo vimos un grupo de unas 3 mesas ocupadas por personas de diferentes edades.
A la bebida de la casa le llaman Furia Española que es un una mezcla de mango con vodka que sirven generosamente en una copa para Martini grande. Muy rico para una tarde soleada como hoy.
El menú es básicamente español con unos toques italianos e internacionales. Nosotros nos decidimos por un entremés de nueve empanadillas (parecidas a las frituras chinas) que francamente son adictivas. En cuanto a los platos fuertes, aceptamos la sugerencia de nuestro mesero y pedimos la pechuga de pollo rellena que viene bañada en salsa de champiñones que me dejó satisfecho pero que bien pude haberlo comido en Vips. Mi compañero de mesa ordenó la Arrachera que sirven acompañada de espinacas con crema que aunque no malo, el platillo tampoco sorprende en ningún sentido.
El servicio es amigable y eficiente. Desafortunadamente, a pesar de la buena disposición de los meseros, el servicio fue sumamente lento. Otro detalle que nos desanimó fue que el baño de hombres necesitaba atención.
Recomendación: Manola no es lo mío.